Sonetos
En una selva al dispuntar del día
En una selva al dispuntar del día
Estaba Endimión triste y lloroso,
Vuelto al rayo del sol, que presuroso
Por la falda de un monte descendía.
Mirando al turbador de su alegría,
Contrario de su bien y su reposo,
Tras un suspiro y otro, congojoso,
Razones semejantes le decía:
Luz clara, para mí la más escura,
Que con ese paseo apresurado,
Mi sol con tu teniebla escureciste;
Si allá pueden moverte en esa altura
Las quejas de un pastor enamorado,
No tardes en volver a dó saliste.